En este momento estás viendo Colegios

Colegios

Hay una cosa que todos los padres sabemos: los niños crecen sin avisar. Un día todavía piden la mano para cruzar, y al siguiente ya están posando solos. El colegio no es solo un lugar donde aprenden matemáticas. Es donde hacen los primeros amigos, donde se enamoran por primera vez, donde descubren que el mundo es más grande que su casa. Y todo eso pasa una sola vez. Por eso las fotos escolares no son un trámite. Son la prueba de que estuvieron ahí, de que fueron niños, de que un día todo era más sencillo. Yo no vengo a hacer la foto de rigor. Vengo a retratar lo que de verdad importa: esa mirada tímida, esa sonrisa sin filtros, ese orgullo de haber terminado una etapa. Para que dentro de muchos años, cuando ya sean adultos, puedan mirar atrás y decir: ‘ahí estaba yo. Así empecé’.